Cuba enfrenta crisis humanitaria sin precedentes
Cuba atraviesa una crisis humanitaria sin precedentes, caracterizada por apagones frecuentes, escasez de alimentos, agua, medicinas y combustible. La infraestructura del país se encuentra colapsada, afectando gravemente la calidad de vida de la población. El gobierno, liderado por Miguel Díaz-Canel, ha respondido con represión y atribuye la situación al embargo estadounidense, sin reconocer su propia ineficacia. La paciencia ciudadana está al límite, aunque el temor a la represión limita las protestas. Se exigen reformas urgentes: liberación de presos políticos, cese de la persecución a la disidencia, restitución de libertades civiles y apertura democrática. Sin decisiones valientes y pragmáticas, Cuba continuará su deterioro social y económico irreversible.